Trama versus personaje

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Uno de mis alumnos me pregunta sobre prioridades entre trama y personajes. ¿Alguno debe tener prioridad de entrada? ¿Es mejor tener unos buenos personajes o una buena trama?

Planteada la pregunta de este modo, únicamente tenemos una respuesta correcta. Ambas cosas deben de estar muy balanceadas. En realidad la pregunta contiene una trampa. Si hemos hecho bien las cosas, no tendríamos que habernos hecho esta pregunta. En cualquier caso nuestra trama tendría que ser potente y los personajes tendrían que ser poderosos.

Todavía así es bueno que nos la hagamos y para todos aquellos, con un afán de perfeccionismo, aquí van algunas directrices que nos pueden ayudar a dilucidar donde incidir con más intensidad. Aunque quizás tendríamos que definir con más concreción y hablar de personajes protagonistas y antagonistas.

Cómo lo primero que hay que hacer es escoger un tema, después diseñar una trama adecuada que pueda mostrar este tema de manera contundente y a continuación establecer el (los) conflicto(s), el siguiente paso será escoger los personajes que necesitamos y seleccionar la voz que mejor pueda exhibir estos personajes. Hasta aquí la teoría. Una vez tenemos todo esto definido, podemos hacernos algunas preguntas.

El que no tendríamos que perder nunca de vista es que nuestros personajes tienen que estar adaptados, como un guante, a nuestro Tema, la Trama y el Conflicto (por eso el orden de creación es muy importante). Hay que tener claro que los personajes se escogen en función de las necesidades del Tema y de la Trama. No es cuestión que surjan por un capricho, más bien al contrario, surgen de una profunda reflexión. Por lo tanto, hay que entender que los personajes están supeditados a las necesidades de nuestra trama, por eso decía al principio que la pregunta estaba mal planteada.

Depende de cómo construimos nuestras historias, quizás tengamos un personaje singular y construimos una trama pensada para este personaje, en este caso la respuesta esta clara y no necesitaremos, cuando menos, preguntarnos nada en este aspecto.

Cuando nos hacemos esta pregunta, aunque tengamos todo lo anterior muy claro, es que estamos en un punto intermedio y queremos saber si acentuamos más la trama o le damos un pequeño empujón al protagonista (ojo, acentuar no significa poner el horno a máxima potencia).

Podemos tener la tentación de aumentar ambas cosas a la vez. Sí, por supuesto, es posible, pero este era un trabajo de campo que tendría que estar hecho ya antes. Si surge con posterioridad o hacemos cambios, algo muy normal por otro lado, tenemos que analizar si esto desequilibrará nuestra historia.

Partimos de la base de que el Tema es un potente foco de luz que ilumina nuestro camino, que tenemos muy bien planteada la trama y nuestro Protagonista & Antagonistas están muy caracterizados. Tenemos claro el conflicto y los puntos de tensión. Sabemos cómo acaba.

¡Hagámonos algunas preguntas! Según nuestras respuestas sabremos dónde hacer hincapié o al menos descubriremos como orientarnos mejor. También puede servir para tener claro la dirección en la cual tenemos que trabajar más.

1. ¿Es una novela coral? Es decir, ¿tenemos muchos personajes de bastante importancia? Quiero decir: ¿La trama está muy centrada en un solo personaje o por el contrario el binomio Protagonista / Antagonista u otros es esencial?

Si es una novela coral, será más importante la trama que une a estos personajes,

2. ¿Qué voz utilizamos? ¿Es una novela escrita en primera persona o tercera?
Aquí ya tenemos una pista clara, si está escrita en primera persona con el punto de vista de un personaje (aunque no sea nuestro protagonista), sabemos que la trama está, normalmente, a su servicio.

3. Si estamos escribiendo en tercera persona ¿cambiamos de punto de vista? Cuanto más haya, más importante será la trama en detrimento del personaje protagonista.

4. ¿Cuántas subtramas contiene nuestra novela? Cómo en la tercera pregunta, cuántas más incluyamos más peso tendrá la trama.

5. ¿El conflicto es general o afecta especialmente a un personaje (el protagonista)? Nuestro Tema – Trama, incidirán directamente en el diseño de los conflictos. Dependiendo de cómo hayamos diseñado estos, para uno o la mayoría de personajes, ya tendremos claro de por donde vamos.

6. ¿Cuál es la técnica que usamos? Me refiero a sí en nuestra novela los diálogos son muy importantes o si las descripciones / acciones tienen más peso. En el primer caso si dejamos que nuestro protagonista hable directamente al lector, ya sospecharemos que este tendrá preponderancia.

Resumiendo: toda la novela es un mecanismo de relojería donde sus elementos tendrían que ser cuidadosamente ensamblados. Funciona como una unidad y no como partes separadas. Acentuar una cosa u otra tiene que ser, siempre, analizado en detalle y su necesidad tiene que surgir casi de forma natural en el contexto en el cual nos movemos.

Os pondré algunos modelos.

Personaje con más peso.

Un posible tipo seria escribir una novela sobre un viaje iniciático (ejemplo: El juego de Ender de Orson Scott Card). En otro caso podrían escribir sobre nuestra capacidad para vencer la adversidad (ejemplo: El Marciano de Andy Weir). Está claro que, el que importa aquí, es mostrar a nuestro personaje. La trama está al servicio del protagonista.

Trama con más peso.

En la novela «¿Acaso no matan los caballos?» de Horace McCoy escrita en 1935 (1) el tema es la explotación humana, la desesperación. Aquí es todo el contrario, una novela coral donde lo importante no es a quién le pasa qué, sino qué pasa. Los personajes están al servicio de la trama.

© Ricard de la Casa – imagen y texto febrero 2016.

(1) Se hizo una película con el título «Danzad, danzad malditos» de Sydney Pollack en 1969.

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